El estallido emocional en la adolescencia

La adolescencia es un período difícil, no cabe duda. Lo más común es que el adolescente se torne rebelde, retraído e independiente ante los ojos de los padres.

Por su parte, los padres se sienten desesperados y hasta pierden los estribos en ocasiones ante las conductas impredecibles de los hijos y ante lo increíble que resulta ver que aquel que fue un niño encantador y obediente, ahora es un joven contradictorio y problemático… Es así, la adolescencia impone retos tanto a los hijos como a los padres.

¿Qué cambios son esperables en la adolescencia?

Según estudios realizados, en este período los jóvenes experimentan cambios importantes. Cambios que determinan posteriormente rasgos de su personalidad como adultos.

Entre las características fundamentales de esta etapa se encuentran, por ejemplo, un estallido emocional significativo, el compromiso social, la búsqueda de lo novedoso y lo desconocido, así como la exploración creativa.

Todas estas características que emergen en el joven determinan su conducta frente a las diversas situaciones y la necesidad de definir su propia identidad. El adolescente precisa, entonces, mostrarse como un individuo independiente, dueño de sus decisiones.

El estallido emocional en la adolescencia suele atribuirse a “las hormonas”, pues normalmente durante este período se dan también ciertos cambios físicos, propios del desarrollo, que hacen mucho más evidente el paso de los jóvenes por este período. Malas contestaciones, gestos de desagrado, evidentes manifestaciones de desacuerdo, son escenas que viven casi todos los padres de adolescentes.

La adolescencia y el cerebro humano

De acuerdo a algunas investigaciones, estos cambios emocionales se deben más bien a modificaciones que se producen en el cerebro. Durante el periodo de la adolescencia, comprendido generalmente entre los 12 y los 24 años, ocurre una reducción de las neuronas y de las conexiones que se establecen entre ellas.

Simultáneamente, la sincronización del flujo de información ocurre de forma más rápida y eficiente. Ello significa que a la vez que se reduce el número de neuronas, se fortalecen las conexiones ya existentes, por lo que el cerebro se integra más y se remodela. La consecuencia de este proceso de remodelación se manifiesta en un binomio de vulnerabilidad de oportunidad.

Adolescencia y familia

Un adolescente en la familia siempre es un motivo de preocupación. Normalmente se asumen sus comportamientos como problemas conductuales o de simple disciplina. Los miembros de la familia y los padres, sobre todo, se sienten frustrados ante el comportamiento de sus hijos.

Sin embargo, conociendo ya que se trata de algo prácticamente inevitable por los cambios cerebrales de los que hablamos, es posible reflexionar y encontrar formas de lidiar en forma saludable con nuestros adolescentes.

¿Qué hacer desde nuestro lugar de padres?

La adolescencia es un período de prueba para todos. Es una época para reflexionar acerca de nuestra conducta hacia los hijos y comenzar a respetar su espacio, sin prejuicios. Es necesario dejar que experimenten lo que necesitan vivir por sí mismos y ofrecerles la confianza suficiente para compartir sus experiencias, en el momento en que ellos decidan hacerlo.

Los padres debemos evitar soñar por nuestros hijos o pretender que estos hagan realidad nuestras propias ambiciones. Los adolescentes necesitan tener sus propias metas, sus propios objetivos y, si bien la guía de los padres siempre resulta de gran ayuda, no puede tratarse de un apoyo forzado.

Es imprescindible que los padres se vean como individuos independientes de sus hijos. Esto les ayudará a reconocer el derecho que ellos tienen a decidir, aceptar, rechazar y emprender cambios en sus vidas.

Ciertamente, debemos hacer el esfuerzo para quitar el halo de negatividad que pesa normalmente sobre la adolescencia. Debemos ver esta etapa como una oportunidad para fortalecer las relaciones con los hijos.

Es una etapa para conocer lo que está pasando en sus mentes y fomentar su creatividad y los mejores valores que afloren en ellos. Si tu hijo está transitando este período, acompáñalo y aprende con él; conócelo, ámalo y acepta que está comenzando a decidir, a elegir su propio camino…

Ella es ALANIS, y juntas estamos experimentando esta nueva etapa a la que todos conocemos como la terrible adolescencia, ella aprenderá a elegir su propio camino…y nosotros estaremos siempre ahí para apoyarla…

Claudia Valerio.

Mexicana, licenciada en Enfermería con una especialización en neonatología. Es madre de Alanis de 11 años, y Fernanda de 5 años, para ella el ser madre sólo ha sido el comienzo, el momento en el que una mujer se da cuenta de que es capaz de hacer cualquier cosa por un mundo al que ha dado la vida. Ese mundo es ese hijo en el que hay millones de ilusiones.

Escrito por

Cuatro mamás nos hemos unido en un concepto innovador: A TODA MADRE, un espacio dedicado a compartir nuestras experiencias, dudas e información relacionada con el encantador e infinito mundo de la maternidad. Fabiola, Jexana, Jimena y Karla compartimos día a día mediante Facebook e Instagram nuestras vivencias e información y así se produce un intercambio de conocimientos e interacción con otras mamás. Los temas se amplían en el sitio web atodamadre.mom un lugar fresco, sencillo y lleno de mucho amor maternal. A TODA MADRE es como un pequeño hijo que acaba de nacer y que veremos crecer seguro rápidamente a punta de disciplina, creatividad y pasión por lo que más amamos, nuestra familia. Artículos, recetas, buen humor, moda, eventos y mucho más es lo que le interesa “a toda madre” y esa es la esencia de este hermoso proyecto en el que cada una de nosotras calza como pieza de rompecabezas sus vivencias para a prender a ser mejores madres. Integrantes: Fabiola Fuentes, periodista y mamá de Leonardo (1.5 años) Jimena Andino, periodista y mamá de Nicolás (10 meses) Jexana Carrillos, periodista y mamá de Jexana José (8 meses) Karla Urbina, mercadóloga, fotógrafa y mamá de Victoria (5 años), Alex (3 años) y Adrián que viene en camino. Redes sociales: @atodamadrehn atodamadre.mom

3 comentarios sobre “El estallido emocional en la adolescencia

  1. El cerebro hasta los 21 años no acaba de formarse y configurarse desde el punto de vista neurofisiológico. De ahí que los adolescentes tengan esas idas y venidas, subidas y bajadas… ¿a caso no nos acordamos nosotros cuando éramos adolescentes? Ahora que somos padres nos vendría bien recordarlo para poder practicar la empatía con altas dosis de paciencia, tolerancia, templanza y mucho amor.
    Gracias Clau por este artículo. Abrazos desde España.

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  2. El cerebro hasta los 21 años no acaba de formarse y configurarse desde el punto de vista neurofisiológico. De ahí que los adolescentes tengan esas idas y venidas, subidas y bajadas… ¿a caso no nos acordamos nosotros cuando éramos adolescentes? Ahora que somos padres nos vendría bien recordarlo para poder practicar la empatía con altas dosis de paciencia, tolerancia, templanza y mucho amor.
    Gracias Clau por este artículo. Abrazos desde España.

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