Mi experiencia con el BLW

Por Andrea Herrera – Psicóloga clínica familiar, asesora de lactancia materna y mamá.

Para quien no ha leído al respecto, el término “Baby Led Weaning” o “BLW” puede sonar muy extraño, confuso o difícil. Si inicio diciendo que se trata de un “método” para enseñarle a nuestros hijos pequeños a comer sanamente, podrían pensar que se trata de una moda de las nuevas mamás millenials. Sin embargo, el BLW no es más que un esfuerzo por volver a las buenas prácticas alimentarias de nuestras abuelas, cuando habían menos alimentos procesados, cuando todos se sentaban a la mesa para comer juntos, cuando no había licuadora para hacer purés y por supuesto, no se comercializaban “comidas para bebé”. Como ven, no es una tendencia de moda, sino un regreso a las cosas que hacíamos bien en torno a la alimentación.

De una forma muy resumida, por si el lector no ha tenido experiencia en el tema, quiero contar que el BLW se trata de una serie de recomendaciones para lograr que nuestros bebés -desde los 6 meses de vida, cuando inician su alimentación complementaria- se incluyan al menú normal de toda la familia con algunas adecuaciones. Se trata también de eliminar las costumbres noventeras de darle toda la comida con consistencia de papilla, de prepararle comida especial y sobre todo, de darle cada cucharada en la boca, al viejo estilo de “ahí viene el avioncito”.

Yo conocí el BLW durante mi embarazo en 2016. Durante esos meses me dediqué a leer cuanto pude sobre el parto, la lactancia y la crianza. Desde entonces tomé la decisión de que cuando llegara el momento, implementaríamos estas técnicas con mi hija. Así que cuando ella cumplió la edad recomendada por la OMS, después de 6 meses de lactancia materna exclusiva, comenzamos esta experiencia.

Empezamos a ofrecerle alimentos blandos en trozos grandes para que ella pudiera tomarlo con las manos. No era muy habilidosa, pero le gustaba explorar las texturas y los colores. Empezamos con aguacate, banano, papaya y fuimos incorporando poco a poco los mismo que nosotros comíamos ese día. Respetamos las reglas básicas de probar un alimento nuevo durante 3 días para detectar posibles alergias y también la regla de evitar los alimentos con alto riesgo de asfixia, como el cacahuate y las uvas enteras, que todavía no consume a sus 28 meses; pero en poco tiempo comía muchísimas cosas, incluyendo arroz, frijoles, vegetales y muchas frutas. También intentamos el huevo, pero todavía hoy es el único alimento que no le gusta.

Jimena, de 7 meses, disfrutando spaghetti con salsa de ayote

 

Rápidamente los tiempos de comida se convirtieron en los mejores momentos del día. Veíamos a nuestra hija descubrir nuevos alimentos, demostrar sus gustos y nosotros nos sentíamos felices al verla experimentar y desarrollar poquito a poco su independencia. Aprendimos también a respetar otra norma básica del BLW… dejar que nuestra hija comiera lo que pedía su apetito, sin exigirle que acabara lo que nosotros servíamos en su plato.

Mentiría si les dijera que fue muy difícil, fue un proceso que sucedió de forma gradual y feliz. Quizá el mayor reto fue el de convencer al resto de la familia acerca de que este método es igual de seguro. También tuvimos que tolerar un par de veces en que nuestra hija expulsó algún alimento por reflejo, que en inglés suelen llamar “gagging”, sabiendo que es una forma de autoprotección. Pero soy 100% honesta en este punto: nunca jamás mi hija se ha atragantado con un alimento.

Jimena tiene hoy 28 meses. Come todos los tiempos de comida con nosotros, sea en la casa o en un restaurante, la mayor parte del tiempo come con cuchara, aunque aún toma muchas cosas con la mano; nunca hacemos comida especial para ella, siempre le servimos lo mismo que comemos todos; pide solo agua para acompañar sus comidas, cuando tiene hambre pide su comida y deja de comer cuando se siente satisfecha. Nunca la hemos forzado a comer. Algunas veces no tiene deseos de comer, como nos sucede a todos. ¿Su peso y talla? Perfectos. Pero lo más importante para nosotros como padres es saber que está aprendiendo a comer de manera saludable y a disfrutar la comida… ¡Deberían verla disfrutar un tomate a media mañana, su merienda favorita!

¿Recomiendo a otras mamás el método BLW? ¡Absolutamente sí! Claro, antes de iniciar es necesario leer mucho sobre el tema, hablar con otras mamás, estar dispuesto a romper tradiciones, prepararse para limpiar desórdenes monumentales, y aprender a confiar en que tu bebé sabe cuánto comer.  

Jimena, a aus 2 años, está 100% integrada al menú familiar. Aquí disfrutando tortilla con quesillo para un desayuno cualquiera. Siempre acompaña sus comidas con agua.

Sobre la autora: Andrea Herrera, costarricense y psicóloga clínica familiar. Es profesora titular en la Escuela de Psicología de la UNAH, sirviendo cátedras relacionadas al desarrollo y psicodiagnóstico infantil. También es asesora de lactancia materna certificada e instructora de cursos online para Udemy.com. Pero su pasión, su tiempo y su energía, son para Jimena, su hija de 2 años, quien le enseña a ser mejor persona cada día.

Escrito por

Cuatro mamás nos hemos unido en un concepto innovador: A TODA MADRE, un espacio dedicado a compartir nuestras experiencias, dudas e información relacionada con el encantador e infinito mundo de la maternidad. Fabiola, Jexana, Jimena y Karla compartimos día a día mediante Facebook e Instagram nuestras vivencias e información y así se produce un intercambio de conocimientos e interacción con otras mamás. Los temas se amplían en el sitio web atodamadre.mom un lugar fresco, sencillo y lleno de mucho amor maternal. A TODA MADRE es como un pequeño hijo que acaba de nacer y que veremos crecer seguro rápidamente a punta de disciplina, creatividad y pasión por lo que más amamos, nuestra familia. Artículos, recetas, buen humor, moda, eventos y mucho más es lo que le interesa “a toda madre” y esa es la esencia de este hermoso proyecto en el que cada una de nosotras calza como pieza de rompecabezas sus vivencias para a prender a ser mejores madres. Integrantes: Fabiola Fuentes, periodista y mamá de Leonardo (1.5 años) Jimena Andino, periodista y mamá de Nicolás (10 meses) Jexana Carrillos, periodista y mamá de Jexana José (8 meses) Karla Urbina, mercadóloga, fotógrafa y mamá de Victoria (5 años), Alex (3 años) y Adrián que viene en camino. Redes sociales: @atodamadrehn atodamadre.mom

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.